La Copa del Mundo 2026 se jugará en 16 ciudades de Canadá, Estados Unidos y México, donde las condiciones climáticas plantean un desafío para los futbolistas, especialmente para la Selección argentina. Investigaciones recientes señalan que en algunas sedes del interior y sur de Estados Unidos y México las temperaturas podrían superar los 30 °C, agravadas por altos niveles de humedad, lo que representa un riesgo significativo para el rendimiento y la salud de los jugadores.

Un análisis de Climate Central determinó que el calor afectará a casi la totalidad de los partidos del torneo y destacó que todos los encuentros de Argentina en la fase de grupos tienen una probabilidad superior al 50% de que las condiciones térmicas influyan negativamente en el rendimiento. En particular, el partido contra Argelia presenta un 68% de probabilidad de impacto térmico, con un 13% atribuible al cambio climático. Para los partidos frente a Austria y Jordania, esa posibilidad aumenta hasta el 95% y 98%, respectivamente.

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Más allá de la disminución del rendimiento físico, el calor supone un riesgo para la salud de los jugadores. El cardiólogo Diego Iglesias explicó que aunque no aumenta la incidencia de lesiones musculares o problemas cardiovasculares, sí eleva la probabilidad de sufrir desmayos, calambres o golpe de calor, que puede ser mortal si no se trata a tiempo. En Estados Unidos, cada año mueren entre uno y dos deportistas por estas causas, lo que subraya la importancia de medidas preventivas.

Para minimizar el estrés térmico, los organizadores y especialistas recurren a la Temperatura de Globo y Bulbo Húmedo (WBGT), un índice que combina temperatura, humedad y radiación solar para medir el riesgo ambiental. Este parámetro guía recomendaciones para la programación de partidos y estrategias de hidratación y recuperación de los atletas.

La especialista Matilde Rusticucci, investigadora del Conicet, recordó que el aumento de episodios de calor extremo está ligado al cambio climático y evidenció cómo estas condiciones afectan a deportistas en eventos como Roland Garros, donde el calor intenso condicionó el desempeño. En este contexto, el Mundial 2026 no será la excepción y la Selección argentina deberá adaptarse para enfrentar este desafío ambiental.