El hallazgo del cuerpo de Agostina Vega marcó un quiebre decisivo en la investigación por su desaparición. La adolescente fue encontrada en un descampado que ya estaba bajo la lupa de los investigadores debido a la presencia del único detenido en el caso, Claudio Barrelier.
Este terreno había sido previamente identificado en la causa, pero fue el aumento en el radio de búsqueda y los nuevos peritajes los que finalmente permitieron localizar a la víctima. La zona forma parte del barrio José Ignacio Díaz, donde además se detectó un auto rojo abandonado y señales de actividad del celular de Barrelier tras la última noche en la que se vio a Agostina.
La justicia confirmó que los restos encontrados corresponden en un 98% a la adolescente, y ahora el trabajo forense será fundamental para determinar con precisión la causa y el momento de la muerte. Asimismo, se analizan todas las pruebas encontradas para establecer si el detenido actuó solo o contó con la participación de terceros.
Para avanzar en la causa, se intensificaron las pericias en el lugar del hallazgo, centrándose en la recolección de muestras biológicas y huellas que permitan apuntalar una acusación sólida. Se revisan también registros de comunicaciones y se convocan testigos que puedan aportar detalles sobre movimientos sospechosos en la zona.
En una conferencia de prensa, el fiscal del caso expresó que la muerte abre una etapa de duelo para la familia, aunque subrayó que la investigación continuará para esclarecer el móvil del crimen. La situación se desarrolló en un contexto de tensión entre la prensa y el funcionario, quien criticó el trato informativo por considerar que no se respetó la angustia de los familiares.

