Con un clima marcado por la inseguridad y la desafección política, Perú avanza hacia una segunda vuelta presidencial con una contienda muy reñida entre dos candidatos que representan visiones opuestas para el país. La decisión electoral se realiza en un contexto de profunda crisis institucional, donde la ciudadanía muestra un fuerte desencanto y un significativo porcentaje de votantes contempla optar por el voto en blanco o viciado.
La lucha principal es entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez. El primero, símbolo de una dinastía política que sigue polarizando a la sociedad peruana, intenta ganar la presidencia por cuarta vez consecutiva. Por su parte, Sánchez representa una alternativa política opuesta en un país que viene atravesando años de inestabilidad y corrupción.
La inseguridad se ha convertido en la preocupación prioritaria para los peruanos, especialmente el aumento de la extorsión, que ha crecido en los últimos años. Esta situación grave afecta directamente la percepción social sobre el actual Gobierno Nacional, cuya aprobación ronda niveles mínimos según encuestas recientes, con una mayoría clara que desaprueba la gestión oficial.
La crisis política ha sido profunda desde 2016, con la caída de ocho presidentes debido a escándalos de corrupción y conflictos con el Congreso. Sólo uno de ellos completó su mandato transitorio, mientras que los demás fueron destituidos o renunciaron. La inestabilidad se agravó con la prisión del expresidente Pedro Castillo y sucesivos cambios en el Ejecutivo, que culminaron con la designación de un presidente interino que enfrenta un escenario complejo y fracturado.
Los datos de intención de voto muestran a Fujimori en primer lugar con un respaldo menor al 40%, seguida muy de cerca por Sánchez. Sin embargo, casi una quinta parte del electorado aún no ha decidido su voto o prefiere dejarlo en blanco, revelando la apatía y desconfianza que domina el proceso electoral actual.
- Keiko Fujimori representa la derecha y es hija del expresidente Alberto Fujimori.
- Roberto Sánchez promueve una agenda de izquierda orientada a cambios sociales y económicos.
- La corrupción y la inseguridad son los principales desafíos que enfrenta el país.
Este escenario refleja un electorado dividido y preocupado, donde la combinación de un sistema político cuestionado y un aumento significativo de la criminalidad condiciona la campaña y las perspectivas de la elección presidencial.

