Estados Unidos emitió visas para que los futbolistas iraníes puedan participar en el Mundial 2026, pero bloqueó la entrada a integrantes clave del cuerpo técnico y a funcionarios de la federación iraní. Esta decisión provocó una protesta formal del gobierno de Irán, que calificó la medida como una interferencia política en el deporte.

Según fuentes oficiales estadounidenses, las autorizaciones se limitaron exclusivamente a los jugadores y al “personal de apoyo necesario”, mientras que varios directivos, entre ellos el presidente y el vicepresidente de la Federación de Fútbol de Irán, recibieron la negativa para ingresar al país. El anuncio causó desconcierto en la delegación iraní, que había planificado su participación con base de entrenamiento inicialmente en Arizona, pero desplazó toda su logística a México ante la tensión diplomática.

AfiliaGo - DafaBet Latam

La administración de Estados Unidos explicó que las restricciones obedecen a intentos anteriores de usar el sistema migratorio para introducir terroristas bajo pretextos falsos. Por su parte, la embajada iraní en Turquía acusó a Washington de ejercer “discriminación deliberada” y de politizar el deporte, solicitando a la FIFA que mediara entre las partes para garantizar la participación completa de su selección.

El Mundial 2026, organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, comenzará el 11 de junio, con la selección iraní debutando pocos días después en Los Ángeles. Irán aseguró su pase directo tras ganar su grupo eliminatorio con anticipación. Sin embargo, las tensiones políticas previas complicaron la preparación del equipo y el acompañamiento oficial.

Este episodio se suma a un contexto de relaciones internacionales complejas entre Irán y Estados Unidos, que afectaron la composición y los permisos para la delegación deportiva. Mientras los futbolistas viajarán para disputar el torneo, la dirigencia iraní permanece excluida del país anfitrión, una situación inédita en la historia reciente del fútbol mundial.