El papa León XIV llegará a Madrid como primera parada de su viaje apostólico en España, un recorrido que combinará actos religiosos, institucionales y sociales en tres escenarios principales: la capital española, Barcelona y las Islas Canarias. La agenda contempla eventos multitudinarios, una misa en la emblemática Sagrada Familia y encuentros con migrantes en el archipiélago canario.
La visita comienza con una ceremonia oficial en el Palacio Real de Madrid, seguida por un encuentro privado con los reyes Felipe VI y Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Además, el papa mantendrá un encuentro con autoridades, sociedad civil y cuerpo diplomático durante su estancia en la capital.
Uno de los puntos centrales en Madrid será la misa en la Plaza de Cibeles, que coincidirá con la procesión del Corpus Christi y se espera congregue a miles de personas. Durante esa mañana también está previsto su discurso en el Congreso de los Diputados y una reunión con los obispos españoles. Fuera del ámbito religioso, habrá una convocatoria en el estadio Santiago Bernabéu con la comunidad diocesana.
En Barcelona, el papa presidirá una vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys antes de visitar el centro penitenciario Brians 1. La última jornada catalana culminará con la bendición de la Torre de Jesucristo de la Sagrada Familia y una misa conmemorativa vinculada al centenario de la muerte de Antoni Gaudí, su arquitecto principal.
El recorrido culmina en las Islas Canarias, donde el pontífice celebrará una misa en el Estadio de Gran Canaria y se reunirá con migrantes en Tenerife, reconociendo la importancia social de estas comunidades. Estos actos subrayan la atención del papa sobre la integración y los desafíos migratorios.
El Ministerio del Interior español desplegó un operativo de seguridad denominado «Operación Gracia», que incluye más de 15.000 agentes de policía, varios cuerpos de seguridad auxiliares, 600 vehículos y fuerzas de élite dedicadas exclusivamente a la protección del pontífice. El nivel de alerta se mantiene en cuatro, con prohibición total de drones, para evitar cualquier incidente durante la visita.

