La edición 2026 de la Copa del Mundo, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, reunirá a una generación de futbolistas que llevan el legado familiar como patrimonio. Entre ellos sobresalen cinco jugadores que son hijos de reconocidas figuras que brillaron en Mundiales anteriores.
Uno de los casos más destacados es el de Erling Haaland, delantero de Noruega, hijo de Alf-Inge Haaland, quien participó en el Mundial de 1994. A diferencia de su padre, que fue lateral derecho, Erling es un goleador temido por las defensas rivales y será una de las grandes promesas en la cita mundialista.
Marco Thuram es otro de los nombres confirmados para representar a Francia. Hijo del exdefensor y campeón del mundo Lilian Thuram, quien disputó tres Mundiales, Marco debuta en las grandes competiciones internacionales y defenderá el poder ofensivo francés, aportando dinamismo desde la mediapunta.
Estos jugadores simbolizan un fenómeno recurrente en el fútbol donde la pasión y el talento se transmiten de generación en generación, enriqueciendo la historia del deporte con nuevos rostros que ya comienzan a dejar huella.

