El gobernador Axel Kicillof inauguró un nuevo edificio para la Escuela Primaria N°6 en San Vicente, a pocos metros de una construcción educativa paralizada: la Escuela Secundaria N°12 permanece detenida desde que el gobierno nacional asumió con Javier Milei. Este contraste reflejó la tensión entre ambas gestiones sobre la gestión de la obra pública escolar.
En el acto, que también contó con la presencia de la directora general de Cultura y Educación, Flavia Terigi, y el intendente Nicolás Mantegazza, Kicillof denunció que más de mil obras quedaron frenadas en la provincia tras el cambio de gobierno nacional. Calificó como «actitud criminal» la interrupción de proyectos destinados a infraestructura escolar y destacó el compromiso provincial para avanzar pese a la reducción de fondos nacionales.
La nueva sede inaugurada, que implicó una inversión provincial de $1.941 millones, permite que alrededor de 500 estudiantes cuenten con seis aulas, laboratorio, biblioteca, sala de multimedios, salón de usos múltiples (SUM) y oficinas administrativas para docentes y auxiliares. Según el gobernador, es la obra escolar número 314 que inaugura y aseguró que continuarán realizando proyectos más allá de las dificultades económicas y financieras que enfrenta la provincia.
Esta situación pone en evidencia dos modelos diferentes de manejo estatal en relación con la educación pública: mientras el gobierno provincial avanza con las obras, la Nación detiene proyectos educativos fundamentales. La paralización de la Escuela Secundaria N°12, que se encuentra a pocos metros del edificio primario inaugurado, simboliza las diferencias políticas y presupuestarias que atraviesan la gestión de la infraestructura educativa en Buenos Aires.

