La escuela secundaria Agrotécnica N°24 suspendió las clases presenciales tras un rebalse de aguas cloacales que afectó los baños y zonas comunes del establecimiento, generando preocupación entre docentes, estudiantes y familias por las condiciones insalubres.
El problema, que persiste desde hace varias semanas, no encontró hasta el momento una solución definitiva para el sistema de desagües. Durante una asamblea, la comunidad educativa decidió finalizar las actividades antes del mediodía y mantener una movilización hacia la Dirección Departamental de Escuelas para exigir respuestas urgentes.
En el encuentro con padres y representantes gremiales de AGMER se reveló que la escuela, con más de 360 alumnos además de docentes e instructores, cuenta solo con cuatro inodoros operativos. Además, dos pozos sépticos están tapados y hay pérdidas constantes en los baños, sumado a problemas en la instalación eléctrica. Los baños del personal docente se encuentran clausurados, lo que impide un uso adecuado y seguro.
Esta situación provoca un foco de riesgo sanitario e infeccioso en la institución y afecta la continuidad educativa y el bienestar de toda la comunidad escolar. A pesar de que en octubre se presentó un reclamo formal solicitando la intervención de las autoridades, no hubo respuestas ni avances visibles.
Por ello, los padres decidieron no enviar a sus hijos a la escuela hasta que se garantice la salubridad y se resuelva la infraestructura. La protesta se trasladó a la sede de la Dirección Departamental de Escuelas, buscando una solución inmediata a este conflicto que impacta directamente en la salud y la seguridad de estudiantes y trabajadores.

