La relación entre la celebración del Mundial de Fútbol y las dificultades para aprobar el Bachillerato es un tema que genera discusiones cada cuatro años. Mientras en el Reino Unido un estudio detectó un descenso notable en el rendimiento académico durante estos años, en Francia los datos no permiten establecer un vínculo contundente entre el calendario futbolístico y los resultados escolares.
En 2019, investigadores de la Universidad de Bristol analizaron el desempeño de estudiantes británicos en los exámenes equivalentes al Bachillerato y hallaron que la tasa de aprobados disminuyó aproximadamente un 12% en los años en que se celebran grandes torneos internacionales de fútbol. Esta reducción se atribuye al aumento del ocio y la atención puesta en el torneo, que compite con el tiempo dedicado al estudio.
Por contraste, en Francia no existen estudios específicos que confirmen este fenómeno. Marie David, especialista en sociología de la educación, explica que las múltiples reformas del sistema educativo han incrementado la tasa de aprobación del Bachillerato durante las últimas décadas, dificultando cualquier comparación directa relacionada con el Mundial. En efecto, el porcentaje de éxito pasó de menos del 80% en los años noventa a superar el 96% recientemente.
Para evaluar un posible efecto puntual, se compararon las tasas de admisión en los años del Mundial con las de las campañas previas y posteriores (excluyendo el Mundial de invierno de 2022). El análisis reveló que, en algunos casos, la tasa de aprobación disminuyó, pero en la mayoría aumentó o se mantuvo estable. Lo mismo se observó con la cantidad de estudiantes que alcanzaron menciones honoríficas, sin evidenciar una tendencia clara que relacione el Mundial con un empeoramiento en el desempeño.
Un factor que puede atenuar el impacto en Francia es la diferencia en el perfil del alumnado. La mayoría son mujeres, quienes tienden a seguir menos el fútbol que los hombres, lo que podría reducir la influencia del evento deportivo en sus pautas de estudio. Además, docentes como Corinne, profesora de literatura, señalan que el Bachillerato sigue siendo un examen que los estudiantes toman muy en serio, a pesar de las distracciones externas.
Por tanto, aunque la percepción general entre estudiantes se incline a culpar al Mundial por un año escolar complicado, las evidencias científicas en Francia no permiten confirmar que este evento disminuya el rendimiento académico. En cambio, otros factores como la dificultad de los exámenes, el nivel de reformas educativas y la motivación personal parecen jugar un papel más relevante en los resultados obtenidos.

