El presidente Donald Trump reconoció que mantiene tensiones con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, mientras evalúa la posibilidad de reunirse con el líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, en el marco de las negociaciones que buscan reducir la escalada en Medio Oriente. Estas declaraciones surgen en un contexto de intensa actividad diplomática que intenta evitar una mayor confrontación en la región.
En una entrevista con el podcast del New York Post, Trump afirmó que la relación con Jamenei ha mejorado y que es probable que se concreten encuentros para dialogar con el objetivo de impedir que Irán desarrolle un arma nuclear. Destacó que el líder iraní sigue involucrado en las negociaciones a pesar de complicaciones de salud derivadas de un ataque aéreo sufrido tiempo atrás.
Respecto a Netanyahu, el mandatario estadounidense confirmó que mantuvo una fuerte discusión telefónica con él después de que trascendiera que el primer ministro israelí lo habría calificado de «loco» en una conversación privada. Trump reconoció que las operaciones militares israelíes dificultan los procesos diplomáticos impulsados por Washington, pero aseguró que continúa trabajando bien con Netanyahu y que mantiene un respaldo estratégico hacia Israel.
Sobre la región, el presidente se refirió además al estrecho de Ormuz, un paso marítimo vital para el comercio mundial de petróleo, y consideró «poco probable» que permanezca cerrado hasta septiembre, a pesar del temor internacional ante posibles escaladas. Las declaraciones reflejan la complejidad del escenario regional, donde se combinan ataques entre Israel y Hezbollah, y esfuerzos diplomáticos para evitar un conflicto abierto.

