Qantas avanzó en su ambicioso Proyecto Sunrise al concluir con éxito el vuelo de prueba inicial de su nuevo Airbus A350-1000ULR, un avión diseñado específicamente para vuelos ultra largos sin escalas. Este paso es fundamental para la puesta en marcha de rutas directas inéditas entre la costa este australiana y grandes hub internacionales como Londres y Nueva York.
El vuelo marca el comienzo de un período riguroso de pruebas con una duración aproximada de dos meses. Durante este tiempo, la aeronave acumulará cerca de 80 horas de vuelo en distintos escenarios operativos, además de someterse a inspecciones terrestres detalladas y a procesos de certificación para nuevas piezas y sistemas rediseñados que hacen posible alcanzar distancias extremas sin detenerse en ruta.
Este proyecto no solo implica una mejora en conectividad, sino también una transformación en la experiencia de los pasajeros al reducir las interrupciones y tiempos totales de viaje hacia destinos clave en Europa y América. Si las pruebas y certificaciones concluyen satisfactoriamente, Qantas podrá ofrecer un servicio pionero que podría fijar nuevos estándares en la aviación de larga distancia.

