Irán dejó claro que no firmará ningún acuerdo con Estados Unidos para poner fin a la guerra a menos que consiga resultados palpables que protejan sus intereses y derechos. El jefe negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que las promesas estadounidenses no generan confianza y que solo los avances concretos serán valorados antes de comprometerse.
Estas declaraciones se dieron luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara que no tiene prisa por cerrar un buen acuerdo con Teherán y advirtió que, si no obtiene un pacto satisfactorio, podría intensificar las acciones contra la República Islámica. Trump destacó que las negociaciones avanzan con lentitud y que es necesario tiempo para lograr un buen trato.
En el marco de las negociaciones mediadas por Pakistán, Irán exige el fin de la guerra en todos los frentes, incluyendo el Líbano, la reapertura del paso estratégico de Ormuz, la liberación de fondos congelados y el levantamiento de sanciones. Sobre su programa nuclear, Teherán pretende posponer su discusión hasta después de firmar un acuerdo de paz que respalde sus demandas.
Según informes de Axios, el borrador actual del acuerdo establece un plazo de 60 días desde la firma para tratar temas nucleares y el levantamiento progresivo de sanciones estadounidenses. El plan inicial contempla limitar las reservas de uranio enriquecido y regular futuros procesos de enriquecimiento. A su vez, Trump busca detalles claros sobre cómo y cuándo Estados Unidos controlaría estas reservas.
Irán, por su parte, defiende el derecho a enriquecer uranio con fines pacíficos y ha mostrado disposición para debatir el nivel permitido antes del estallido del conflicto con Israel y Estados Unidos.

